Esta vivienda unifamiliar de 110,35 m² presenta una distribución práctica y funcional, diseñada para ofrecer comodidad y aprovechamiento óptimo del espacio en cada estancia.
Al entrar, se accede a un vestíbulo de 6,18 m², un espacio acogedor que permite organizar la entrada con perchero, armario o pequeño mueble auxiliar, creando una transición cómoda entre el exterior y el interior de la vivienda. Desde el vestíbulo se conecta un pasillo de 10,84 m², que facilita el acceso a las distintas áreas de la casa.
La vivienda cuenta con dos habitaciones infantiles, de 12,00 m² y 12,37 m², ambas espaciosas y luminosas, ideales para descanso, estudio o juego. Estas habitaciones también pueden adaptarse como despacho o habitación de invitados según las necesidades de la familia.
El dormitorio principal de 13,55 m² se complementa con un armario independiente de 3,29 m², ofreciendo espacio suficiente para ropa y accesorios, manteniendo la habitación organizada y confortable.
La vivienda dispone de dos baños completos, uno de 5,56 m² y otro de 4,42 m², ambos con espacio suficiente para ducha o bañera, lavabo y almacenamiento, garantizando funcionalidad y confort para toda la familia.
El corazón del hogar es un espacio abierto de salón, cocina y comedor de 34,36 m², que integra las principales actividades diarias en un ambiente amplio y luminoso. La cocina permite organizar zonas de trabajo eficientes y almacenamiento adecuado, mientras que el salón y comedor ofrecen un espacio cómodo para convivir y recibir visitas.
Además, la vivienda incluye una despensa de 1,56 m², ideal para almacenamiento de alimentos y utensilios de cocina, y un cuarto técnico de 6,22 m², destinado a sistemas domésticos y almacenamiento adicional.
En conjunto, esta vivienda combina espacios bien aprovechados, funcionalidad y confort, ofreciendo un hogar práctico y adaptado a las necesidades de una familia moderna.